Inicio PUNTO Y APARTE Secuelas de la cuarentena: Ansiedad, depresión, miedo.

Secuelas de la cuarentena: Ansiedad, depresión, miedo.

Escrito por Jesus M. Cabrera mayo 15, 2020

El ser humano, como cualquier otro animal, siente miedo ante lo que no conoce, toma posición defensiva y se prepara para atacar o huir de lo que lo asecha, todos los animales poseen este comportamiento y el humano no es la excepción, a pesar de que nos distingamos –orgullosamente- de ser racionales, la razón sucumbe ante el peligro. Actualmente no nos vemos amenazados por una raza alienígena, una guerra mundial inminente o un apocalipsis zombie, en cambio, estamos amenazados por algo más pequeño pero peligroso: un virus.

La actual pandemia del COVID-19 ha cambiado nuestra forma de vida de manera radical, nos ha obligado a tomar distancia, estar en cuarentena, en casa, etc., todas éstas son medidas de precaución que se han tomado para evitar contagios de manera masiva y las precauciones parecen funcionar, pero ¿a qué costo?.

Un antiguo filósofo griego llamado Aristóteles decía que el ser humano es un animal político pensante o “un ser social por naturaleza” (sentencia más famosa), ello significa que crea lazos de todo tipo: amistad, amor, políticos, económicos, etc., como ser social busca estar en contacto con otros y esa también es cualidad de los mamíferos –salvo algunas excepciones-, hoy se nos ha limitado el contacto con esos lazos por salud, pero las secuelas de estas medidas son dignas de poner atención.  

El miedo a la nueva enfermedad, el aislamiento en casa y el distanciamiento social han hecho que cuadros de ansiedad y depresión surjan de manera gradual, y ello pareciera ser alarmante y preocupante, aunque en realidad es consecuencia de distintos elementos:

1.- El bombardeo mediático: Por todos lados encontramos noticias (falsas, exageradas u objetivas) de la pandemia, en todos lados está: redes sociales, televisión, radio, periódico, etc., eso solo aumenta nuestro estado de alerta (ansiedad) y tanta información solo nos desconcierta, provocando miedo e ignorancia.

2.- Rumores y desinformación: A pesar de que hay tanta información disponible muchas personas no son capaces de discriminar y seleccionar información verídica, ello provoca que crean y difundan información falsa que provoca miedo y ésta agresión (como la que sufren médicos y enfermeras).

Todos estos elementos son caldo de cultivo ideal para detonar diferentes afecciones mentales derivadas del aislamiento: agresión, depresión, ansiedad, trastornos del sueño, etc., la lista podría seguir y ser alarmante, pero no todo es culpa de medios exteriores, influye mucho la manera en cómo las percibimos y manejamos. A pesar de que la pandemia ha cambiado nuestra forma de vida, la tecnología ha hecho que innovemos la forma en cómo nos relacionamos: llamadas grupales, video-conferencias, etc., el ser humano –como ser social- busca la manera de mantener el contacto con otro de cualquier forma, ello nos demuestra que a pesar de las limitaciones no podemos claudicar de manera dramática, más bien es momento de innovar y buscar nuevas formas de convivir, como una forma de combatir los trastornos mentales posibles.

En diferentes medios han ofrecido alternativas para quienes se sienten “superados” por esta situación y no está mal pedir ayuda, es una muestra más de nuestra necesidad de los otros, pero hay que tener claro que no existen “recetas” para sentirse bien, cada uno busca su método y forma, es cierto que ni la ansiedad y depresión son fáciles pero la clave siempre está en los otros y su ayuda y/o soporte, lo mejor que podemos hacer es pasar el tiempo como nos guste: haciendo algo o no, y tomar ese tiempo para hacer algo muy productivo: CONOCERSE A UNO MISMO.

¡Experimenta y camina entre Pasadizos!

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